Iglesia de Femés

Iglesia de Femés. Disponible en mdC

Puede que alguien no recuerde a María de Femés pero si hablamos de Mararía,  muchos recordarán esta novela de Rafael Arozarena, publicada en 1973, y que supuso una eclosión de la narrativa canaria. Otros, tal vez, tengan en su mente la versión cinematográfica realizada por Antonio Betancor en 1998, con música de Pedro Guerra. La historia surge de una estancia del autor en Femés, en los años 40, y de una leyenda que circulaba sobre una vieja mujer del pueblo. La actividad literaria de Arozarena se centró principalmente en la poesía y ya en 1947 compuso el romance «María de Femés», incluido en su obra «A la sombra de los cuervos», que fue el germen de su protagonista de la novela Mararía (Quintana Guerra, F., & Rodríguez Quintana, J. Y. (2015). Lo absoluto en Mararía. : la inclusión de contrastes. ULPGC)

María la de Femés
ahora por estar vieja
nadie recuerda quién fue.
Tenía los labios tintos
como las flores de Pascua,
delgados como cuchillos.
Los ojos como dos higos
como dos higos tunos
con las pestañas de picos.

La novela comienza con la llegada de un viajero a Femés que se siente atraído por la historia de una vieja, a la que llaman bruja o cuerva, que deambula sola por la oscuridad de las calles y a la que ladran los perros. A través de diferentes personajes que van contando con cierto sentimiento nostálgico su  experiencia amorosa con María, vamos reconstruyendo la vida de esta mujer, que en su juventud gozó de una gran belleza y fue deseada por muchos hombres del pueblo. Pero María sólo buscaba «un hombre que la quisiera de veras, un hombre capaz de proteger su hermosura;… un hombre para defenderla de aquella soledad que la amenazaba» y todo son desengaños y desgracias.

María no sabía otra cosa que reír de contenta que estaba, sabiéndose tan guapa y tan envidiada por las mujeres y admirada por los hombres. ¡Ay! ¡Qué cerquita andaba de la felicidad y qué arrimadita a la desgracia!

Tradiciones, paisajes, brujerías, pasiones, envidias, sufrimiento, soledad… todo cabe en esta pequeña novela llena de contrastes y elemento icónico de nuestra literatura canaria. Espectacular es también la simbiosis que existe en la novela entre la mujer y la isla de Lanzarote, con su salvaje y hermoso paisaje volcánico:

Contra la arena, el viento y el diablo, las mujeres embozan el rostro y dejan libre los ojos; eso sí, que sirven para apagar o encender el fuego, para que entre y salga el alma como una paloma. La isla es como una mujer. Tiene su fertilidad y hay que defenderla del diablo. Para ello le cubren el cuerpo con arena de volcán, piedra ya quemada contra la que el fuego no puede.

¿Por qué hemos elegido Mararía?. Porque aún tienes oportunidad de asistir al próximo librofórum (o seguirlo por Youtube) organizado por el Club de Lectura de la Biblioteca Universitaria, que será coordinado por nuestra profesora y Decana de la Facultad de Ciencias de la Educación, Ángeles Perera Santana. ¡No te lo pierdas!. Te esperamos el 26 de mayo a las 18:00h.

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